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Cosas que hacen ruido en la noche: Niños y los problemas para dormir

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Todos los padres tienen cierto grado de dificultad para hacer que un niño se vaya a la cama y se quede en la cama. Los problemas relacionados con el sueño son las preocupaciones más comunes que escuchamos en el sitio Web y las que más frecuentemente me preguntan en la clínica. Aquí veremos el sueño desde la perspectiva del niño y luego exploraremos algunos problemas de sueño y soluciones para padres.

    La rutina es todo

    El sueño es separación

    Golpes de cabeza y movimientos del cuerpo

    Tragos de agua que no tienen fin

    Meterse en la cama de los padres

    Pesadillas

    Terrores nocturnos

    Sonambulismo y conversaciones mientras duerme









La rutina es todo

Los niños se comportan mejor alrededor de cualquier asunto cuando ven un patrón en el que pueden confiar. Un horario regular y una rutina estándar para prepararse para la noche ayuda a los niños a entender lo que se espera. Si el momento, el lugar o la rutina cambia todo el tiempo, entonces puede surgir ansiedad, confusión y negociación. Aunque algunos niños confían en la regularidad más que otros, todos los niños se benefician de una rutina a la hora de ir a dormir.

Una buena rutina a la hora de dormir para casi cualquier niño pequeño dura aproximadamente 30 minutos. Puede incluir un baño, acurrucarlo, una historia o una canción. Si la rutina duran más o si se convierte en algo demasiado elaborado, los chicos se excitan en vez de calmarse. Pero una rutina de menos de 30 minutos hace que la mayoría de los niños se sientan empujados a la cama.

Si los horarios para ir a dormir de los fines de semana y los días de semana varían más de una hora, espere tener problemas el lunes. Para tener mejores resultados, trate de seguir un mismo horario toda la semana. Este plan es difícil para las familias a las que les gusta dormir los fines de semana, pero mi experiencia sugiere que hacer que al menos uno de los padres levante a los niños el sábado y el domingo por la mañana hará que la vida en general sea más tranquila.

Si es posible, los niños deben dormir todas las noches en el mismo lugar. Cambiar de lugar — dormir en distintas camas, en el piso, en el sillón— hace que sea más difícil para los niños lograr un buen patrón. Si los niños están en una situación de tenencia compartida (que no recomiendo para los niños pequeños), haga lo posible para asegurarse de que la rutina y algunas de las características físicas, como la almohada o la frazada, sean iguales en los dos lugares. Los padres en diferentes casas deben coordinar las rutinas de la hora de ir a la cama para que puedan brindarle más o menos la misma estructura.



El sueño es separación

Desde la perspectiva de un niño, irse a dormir es separación: de los padres, los hermanos, los juguetes, los eventos excitantes del día y de cualquier cosa que siga ocurriendo en la casa. ¿Por qué debe renunciar a todo esto tan fácilmente — en especial cuando significa ir a un cuarto oscuro donde puede haber monstruos debajo de la cama, fantasmas que pueden flotar fuera de la ventana o víboras que se deslizan debajo de las sábanas? Ningún niño se va a la cama sin un poco de lucha y adaptación. Y ningún niño duerme en su propia cama solo sin mucho aliciente, aprendizaje y reglas firmes que no cambian.

Para los padres, también es separación. Aunque la mayoría de los padres dicen que están listos para dejar a sus hijos al final de un día largo, en realidad muchos luchan contra esto. Les dan a sus hijos mensajes mezclados, cumplen con la rutina solo parcialmente y no pueden manejar la disc iplina necesaria para permitir que su hijo duerma solo. Como padres, tenemos que reconocer y tratar nuestros propios asuntos sobre la separación y estar separados antes de que podamos resolver los problemas de nuestros hijos.

Muchas culturas permiten que los niños pequeños duerman siempre con un adulto junto a ellos, y no hay nada de malo en eso. De hecho, muchas familias son entusiastas del concepto de la cama familiar. Sin embargo, dormir juntos solamente funciona si todos realmente están de acuerdo con el concepto y si se satisfacen las necesidades de independencia y privacidad de todos de otra forma. La mayoría de las familias de las sociedades occidentales piensan que los niños deben dormir en su propia cama desde que son pequeños. De cualquier forma, es mejor hablar sobre el asunto abiertamente con su pareja. La mayoría de los padres llevan a los hijos a su cama algunas veces, cuando los niños están enfermos, asustados o bajo presión. Por supuesto, eso está bien, pero recuerde que su hijo no volverá a su propia cama sin indicaciones claras y apoyo de ustedes, es decir, de sus padres.



Golpes de cabeza y movimientos del cuerpo

Muchos niños usan estos comportamientos rítmicos repetitivos para calmarse hasta dormirse a la hora de ir a la cama o durante la noche para volver a dormirse. Esto es común en el primer año de vida y generalmente desaparece después de los 2 años. Golpean fuerte, durante desde algunos minutos hasta media hora o más, pero hay muy pocas probabilidades de que se lastimen a sí mismos. No se puede detener este comportamiento, pero puede hacer que sea más tranquilo y cómodo:

  • Aleje la cuna de la pared.
  • Coloque protectores de goma debajo de las patas de la cuna para evitar el movimiento y el ruido. También puede colocar la cuna sobre una alfombra gruesa.
  • Coloque almohadillas en la cuna hasta arriba. Asegure bien las almohadillas para que no se caigan y atrapen a su hijo debajo y para que no sirvan como escalón para salir de la cuna. Haga las almohadillas con cordones de menos de seis pulgadas de largo.
  • No entre a la habitación de su hijo para controlarlo si sabe que ha desarrollado este hábito. Su presencia puede reforzar este comportamiento como método para llamar la atención en vez de ser algo para confort personal.


  • Tragos de agua que no tienen fin

    Al niño que rebota de la cama como una pelota cuando llega la hora de dormir hay que volver a acostarlo, con por lo menos, una explicación. Sin discusiones ni negociaciones, sin más tiempo para mirar televisión. Vuelva a acostarlo silenciosamente en la cama, arrópelo y váyase. Al principio, puede repetir este proceso cientos de veces antes de que se quede, especialmente si no ha estado haciendo cumplir rigurosamente las pautas del ritual de la hora de dormir anteriormente. Esté preparado para una lucha para establecer esta nueva rutina. Un trago de agua está bien. Un viaje al baño es suficiente.

    Meterse en la cama de los padres

    Si realmente no quiere que su hijo comparta su cama, vuelva a llevarlo silenciosamente a su propia cama, cien veces si hiciera falta, sin hablar ni discutir. Si deja que su hijo se suba a su cama por la mañana y siga durmiendo, no podrá comprender la diferencia con hacer lo mismo a la mitad de la noche. Para un niño que está estresado por la separación o que ha estado durmiendo con sus padres durante demasiado tiempo, recomiendo colocar una bolsa de dormir en el piso de su habitación y recompensarlo por moverse cada vez más cerca de su propia habitación. Este enfoque en etapas ayuda con la separación, que es difícil para todos.

    Pesadillas

    Las pesadillas o sueños feos son una señal de una mente activa que pone en orden las experiencias de la vida. Aunque los niños pueden tener pesadillas durante la noche, pueden seguir soñando hasta la mañana, como la mayoría de los adultos. Todos usamos los sueños y las pesadillas para manejar el estrés, las adaptaciones y las presiones. Los niños tienen la capacidad de soñar ni bien aprenden a hablar. Los niños pequeños por lo general no pueden recordar sus sueños, ni siquiera los que los despiertan. Y debido a que el contenido de los sueños no es tan importante, no los haga esforzar para recordarlos. Sin embargo, si un niño sueña lo mismo una y otra vez durante varias semanas, pídale a un profesional que lo ayude a encontrar la fuente del estrés. No persiga los monstruos del armario; simplemente tranquilice a su hijo. Si se toma demasiado en serio a los monstruos, será difícil para un niño sentirse seguro de que no existen y están ahí mismo, debajo de la cama.

    Terrores nocturnos

    Éstos son despertares parciales abruptos que generalmente ocurren antes de la medianoche en los niños de entre 2 y 6 años. Los niños están rojos y exaltados, transpirados y no responden cuando se los tranquiliza. Los terrores nocturnos asustan a los padres porque su hijo parece aterrado y azotado. Pero no tienen ningún significado y un niño no se acordará del evento por la mañana. Tampoco responderá a sus medidas para tranquilizarlo. Manténgalo seguro y evite que se lastime si se mueve en su cama y en la habitación. Se le pasará. Es probable que usted o su cónyuge hayan tenido terrores nocturnos cuando eran niños, ya que es algo hereditario.

    Cómo tratar los terrores nocturnos

  • Cree un ambiente seguro. Retire las cosas peligrosas o que se puedan romper de alrededor de la cama de su hijo. Cubra el piso con algo blando — una alfombra de área o una frazada si no hay alfombras.
  • Mantenga una atmósfera tranquila. Mantenga la luz baja y apague la radio o la televisión del área.
  • No trate de calmar o tranquilizar a su hijo con palabras o abrazos. No responderá a esto y contener a algunos niños solamente hace que sea peor. No lo sacuda ni lo abofetee.
  • Espere hasta que su hijo se vuelva a dormir antes de irse del área.
  • Evite que su hijo se canse por demás. Su hijo puede necesitar irse a dormir más temprano o dormir una siesta corta a la tarde.


  • Sonambulismo y conversaciones mientras duerme

    Estas dos afecciones son despertares parciales y son hereditarios. Aumentan su frecuencia y grado durante momentos de estrés y cansancio extremo y son más comunes en los varones. En especial, los niños pequeños también pueden sufrir esto cuando no hay ninguna fuente de estrés. A la mayoría de los niños se les pasa cuando llegan a la adolescencia. No tome muy en serio lo que dicen los niños mientras duermen, ya que el contenido no tendrá mucho sentido. Y no se burle de un niño que es sonámbulo o que habla mientras duerme, ya que los niños muy vergonzosos pueden preocuparse de que puedan revelar secretos y pueden no querer quedarse a dormir en la casa de otro niño. Asegúrele a su hijo que es normal y que su mente rápida y su imaginación creativa simplemente siguen funcionando durante la noche. A la mañana no recordará nada.

    Cómo tratar el sonambulismo

  • No deje ningún objeto en el piso, esto incluye alfombras de área y retire todas las cosas que se puedan romper de la habitación.
  • Instale una campana en la puerta de la habitación para saber cuando su hijo sale de su habitación.
  • Instale puertas en las entradas de las escaleras.
  • Si su hijo duerme en cama cucheta, y la suya es la de arriba cámbielo y haga que duerma en la de abajo. Considere una habitación en el primer piso si no tiene una.
  • Cierre con llave o bloquee la cocina y otras áreas que tienen cosas peligrosas disponibles.
  • Asegúrese de que todas las ventanas, gabinetes y puertas de ducha tienen vidrios que no se rompen y forman astillas.



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